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Cambios en los hábitos de consumo ante la crisis y su impacto en la cadena de suministro





Conforme la pandemia del Corona virus se extiende, compañías de todo el mundo han incrementado sus capacidades de respuesta y han tomado medidas extraordinarias para entregar sus productos y cumplir con los nuevos hábitos de consumo.

Estos cambios han influido en las ventas: por un lado, se han disparado las de productos esenciales, como alimentos y artículos para el hogar y para el cuidado personal, y por el otro, han disminuido las de productos no esenciales, como ropa y muebles.

Fabricantes, distribuidores, minoristas y operadores logísticos se han unido para implementar políticas de emergencia que satisfagan estas crecientes demandas y evitar un verdadero desabasto.

Etapas en el comportamiento del consumidor durante la pandemia

La compañía Nielsen ha identificado seis etapas en el comportamiento del consumidor que se relacionan directamente con preocupaciones por el brote del Corona virus:

  1. Compras proactivas para la salud

  2. Gestión reactiva de la salud

  3. Preparación de la despensa

  4. Preparación para la vida en cuarentena

  5. Vida restringida

  6. Vivir una vida con normalidad

Cada región es diferente, pero se puede observar que en Estados Unidos, Brasil, Colombia y México, quese encuentran en una etapa 4, las personas van al súper mercado a comprar los bienes necesarios para la vida en cuarentena. Eso está creando, a corto plazo, que las industrias de bienes de consumo y sus distribuidores tengan aún más movimiento de lo normal.

Situación Actual

Los patrones de consumo están cambiado a medida que el virus se expande por el mundo, sobre todo los relacionados a la forma en que se compran productos para almacenarlos durante la cuarentena:

  • Derivado del distanciamiento social que han solicitado los gobiernos, la mayoría de los clientes está haciendo sus compras en negocios cercanos a su hogar para evitar aglomeraciones.

  • Con el fin de evitar el contacto, muchos clientes están aprovechando otras formas de entrega, como envío a domicilio o recoger en tienda.

  • Las personas están pidiendo a las marcas que aporten ideas para solucionar las necesidades cotidianas, por ejemplo, no subir sus precios y contar con promociones.

  • Debido a que la gente está pasando más tiempo en casa, el consumo de medios de comunicación (televisión y radio) ha cambiado, tanto para informarse como para entretenerse. De la misma manera, los canales de streaming y las redes sociales han adquirido un nivel cada vez más relevante.

Por su lado, en sus predicciones financieras, JP Morgan percibe un descenso abrupto del producto interno bruto (PIB) a nivel global, regional y local, a causa del Coronavirus. Para Latinoamérica se estima una caída del 1.2 por ciento en el primer trimestre de este año; 11. 6 por ciento, en el próximo; y 1.2 por ciento, en el acumulado anual. Además, reconoce que las marcas más fuertes se recuperarán nueve veces más rápido luego de una crisis y que las compañías que usan la tecnología como un canal o como vehículo para impulsar la conectividad con el cliente se volverán más relevantes.

¿Cómo cumplir en tiempos de crisis?

McKinsey & Company recomienda seguir estas acciones en la cadena de suministro para satisfacer las necesidades de los clientes durante la pandemia de Covid-19:

En cuanto a proveedores:

  • Establecer conferencias diarias con proveedores estratégicos.

  • Reducir la variedad de productos.

  • Disminuir los requisitos de tiempo, cumplimiento y condiciones de pago a los proveedores principales.

  • Mitigar el riesgo de órdenes existentes, en colaboración con los proveedores.

En cuanto a mercancía:

  • Revisar planes de compras y reubicar al personal en las categorías de alta demanda.

  • Anular algoritmos para redirigir el inventario de alta densidad.

  • Disminuir planes de compra a corto plazo para conservar efectivo.

  • Anticipar futuros aumentos en las ventas y ajustarlos a los planes.

En cuanto a distribución:

  • Capacitar a los empleados y reubicarlos en áreas de alta demanda en centros de distribución.

  • Mantener una buena higiene en la zona de trabajo.

En cuanto a logística:

  • Asignar mayor capacidad de transporte para productos de alta demanda.

  • Hacer que los proveedores realicen entregas directamente en las tiendas.

  • Colocar productos en tiendas estratégicas para alimentar a las tiendas pequeñas.

  • Ofrecer capacidad de transporte si la flota privada está disponible para apoyar el traslado de productos críticos.

En cuanto a entregas:

  • Dar flexibilidad en los requerimientos de entrega el mismo día o el día siguiente.

  • Optimizar las rutas y proponer más lugares de entrega.

  • Ampliar las opciones de entrega y devolución.

Más allá de las debilidades, lo que una crisis como la actual muestra sobre las cadenas de suministro es su flexibilidad y funcionamiento bajo presión. Nos rectifica que las actuales redes están diseñadas para adaptarse cuando se producen desastres naturales o picos de producción por temporadas, por ejemplo, la red global de supermercados comienza a recuperarse de la conmoción inicial, incluso en los países más afectados por el virus.

Para adaptarse a los patrones de demanda que se viven hoy, las compañías están actualizando cada etapa de sus cadenas de suministro, desde la adquisición hasta el servicio al cliente.

Las marcas están obligadas a cambiar a medida que lo hacen sus compradores. El entendimiento de éste y de la situación actual es vital. El monitoreo del comportamiento del consumidor es fundamental para anticiparse a sus preocupaciones y necesidades.

A través de soluciones novedosas, operadores logísticos, como Solistica, se aseguran de que sus clientes puedan comprar los productos que necesitan y ayudan a sus clientes y empleados a mantener su salud y seguridad.



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